domingo, 20 de octubre de 2019

Crononauta

En mi último paseo, me encontré en la calle a un escritor local, promocionando su última obra. Muy emocionado, me describe su libro, que por cierto traía varios ejemplares en la mano. 

Hace varios años, cuando estudiaba la universidad, de la misma manera me abordó un joven, era un libro sencillo que trataba el escabroso tema del apocalipsis, con una historia bien argumentada, al menos para mi experiencia como lector en aquellos tiempos. 

Pues anda, que no dudé ni un segundo en aprovechar la oportunidad de leer un nuevo libro, con bajas expectativas, pero al mismo tiempo esperando lo mejor.

Y ¿qué encontré?

El título:  Crononauta. Reubicación del destino.

El tema es el viaje en el tiempo, pero no de la manera convencional, en la que el viajero se mueve en la línea de tiempo entre pasado, presente y futuro, con su cuerpo físico.

Si eres fan de estos temas, es imposible que al iniciar la lectura no lo relaciones con películas muy conocidas y hasta llegué a pensar que solo se estaba fusilando la idea central del efecto mariposa.
Pero también es un hecho que muchas personas podemos tener una misma idea o epifanía, sea por influencias ambientales o simplemente nos llega de la nada.
 Aunque, como mencioné tiene similitudes con muchas obras, desde el principio captó mi interés y a medida que avanza la historia, le va dando matices personales.
Lo mejor, fue la sesión de preguntas y respuestas al final del libro. 

El autor de este libro es Ricardo Aguinaga, un hombre muy simpático, y a primera impresión medio loco, en el buen sentido de la palabra. 

Le deseo gran éxito en sus próximos proyectos.

Crecer viajando

Desde hace algunos años, leo o escucho esas palabras, pero ¿qué significa realmente?
Incluso hace algunos días, estaba riéndome de un meme que ilustra:

"Empecé a viajar para curar mi depresión, ahora estoy deprimido en diferentes lugares del mundo".

Desafortunadamente, suele suceder.

Hace aproximadamente unos 4 años, si no es que un poco más, tuve la oportunidad de salir de viaje, por cuestiones de trabajo.  Fuí a un país lejano, y aunque no tuve el tiempo para conocer mucho del lugar, debido a que, como mencioné anteriormente iba por motivos de trabajo, cuando regresé a mi ciudad de origen, me sentía como león enjaulado, quería más.

Me propuse que en adelante, viajar sería el combustible que moviera el motor de mi vida. Así que puse manos a la obra. Por motivos personales e inestabilidad laboral, decidí dejar mi empleo y me mudé, no solo de ciudad, sino de país. Durante dos años mantuve empleos temporales, que al mismo tiempo me permitía conocer bonitos lugares que estaban cerca de donde ahora residía.

Esto me brindaba momentos de felicidad, pero un momento, ¿dónde esta el crecimiento? Excelente pregunta, pero en ese momento no tenía respuesta, era "feliz"  , pero faltaba algo.

Después de 2 años, regreso a mi hogar, cerca de mi familia. Debido a mi experiencia, no fue difícil encontrarme dos semanas más tarde, trabajando en lo que sabía hacer, cumpliendo un horario rutinario, pero que a fin de cuentas, representaba un cambio en mi "rutina de no tener rutina".

Un año después, de nuevo por la aventura, otra vez dejo todo atrás, con lo suficiente para vivir de manera modesta durante al menos dos meses, mientras encuentro un nuevo empleo. En esta ocasión se trata de un trabajo de tiempo completo,estable y con un horario decente que me permite conocer nuevos lugares al menos los fines de semana. Hasta hoy (un año después), me ha funcionado.

Ha habido algo diferente, desde el primer experimento de viajar y motivar mi crecimiento: las personas.

En la temporada anterior, a pesar de nunca estar solo, un sentimiento de soledad se apoderaba de mí, no cultivaba nuevas amistades, las interacciones sociales las limitaba al interés laboral. No es que hoy tenga amistades profundas e  incondicionales, pero funciono con una mente más abierta, y no me pesa entablar conversación con gente nueva, incluso que he conocido por redes sociales, a veces hay temas interesantes, a veces solo diversión.

Y esto es lo que te enriquece: no el viaje en sí, sino lo que estés dispuesto a compartir.

martes, 8 de octubre de 2019

Un desconocido

Me mostraste una foto, han pasado varios años, dices que te gusta,  que hace vibrar tu corazón de felicidad, ves una luz.

En cambio, yo solo veo a un desconocido, con la mirada ingenua, llena de sueños, llena de ilusiones y una inocencia cada vez más lejos del presente.


Esa ingenuidad se convirtió en malicia, esos sueños e ilusiones se esfumaron sin ver la luz, y la mirada inocente… no existe más.


¿Para dónde mirar?


No sabes si te dejaron o simplemente te ignoran. 
Un poco aburrido de la espera, platicaba con un antiguo conocido de anécdotas y cosas que ya solo existen en el recuerdo, sin nada más en común que viejos recuerdos. Añorando otros tiempos y amistades que pasaron.
Lo que importa ahora es el presente, y no estoy tan seguro.
¿Acaso lo que importa es el porvenir? ¿las nuevas experiencias?
Ya no hay nuevas amistades, cada vez es más difícil, con la mirada fija en nada, solo  deseando que el tiempo se hubiera detenido y los sueños no se hubieran marchitado.

Tranquilamente reflexiono, y pensándolo bien… creo que es hora de dormir.


Crononauta

En mi último paseo, me encontré en la calle a un escritor local, promocionando su última obra. Muy emocionado, me describe su libro, que po...